Y yo no resistí ni me eché atrás: ofrecí la espalda a los que me apaleaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no me tapé el rostro ante ultrajes ni salivazos. El Señor me ayuda, por eso no sentía los ultrajes;
Pero tú, Señor, no te quedes lejos;
fuerza mía, ven corriendo a ayudarme. R/.
El Hijo del hombre ha venido a rescatar y salvar lo que estaba perdido. No tengáis miedo. ¿que nos puede separar del amor de dios? el miedo? la angustia? la enfermedad? la muerte? ya lo dice la escritura, por tu causa estamos en trance de muerte cada día. Pero si es verdad que como cristianos no nos faltan las dificultades, no es menos verdad que Dios en su misericordia nos colma de consuelo.
Has venido Jesús con tu pasión gratuita a asumir mi humanidad para decirme que puedo vivir otra cosa, que mi vida puede ser como Dios la ha soñado. No pararás hasta verme relucir como el amanecer, hasta verme agusto en mi propio pellejo. Y estos días mi Dios cuando llegas a Jerusalén te reciben con palmas aquellos que luego te entregarán. Y es que así es la condición humana. Y es que yo me veo capaz de eso y mucho más. Pero con tu gesto de amor, nos das una oportunidad a todos.
Oh Dios de mi vida! A esos mismos que te entregan luego los miras con amor, y clavado de manos y pies dices "perdónales padre porque no saben lo que hacen" Con ese gesto tan sencillo de amor reconcilias al mundo con Dios, te ofreces como un sacrificio. Los israelitas ofrecían corderos como sacrificio para aplacar la ira de Dios y para tener su favor. Y Dios en su sabiduría de amor, para que entendamos cuál es su verdadero rostro, para que comprendamos hasta donde llega su amor por el hombre, no le ofrece un cordero al hombre (como correspondiendo a la fe inmadura de aquellos hombres, como quien sella un pacto correspondiendo) Dios se ofrece a sí mismo, ofrece a su propio Hijo para hacer un gesto del cual el hombre ya no pueda dudar.
Y así hoy yo, con mi historia, con lo que vivo hoy, con mis circunstancias, mis errores diarios, mi humanidad, mi fragilidad, mi pecado. Puedo ver tus ojos que desde la cruz y sabiendo mi historia, me dices que mi deuda está cancelada en tí, que viva, que has venido a darme las oportunidades y amor que necesite.
.........................................................................................................................................
Bendito seas mi Dios, mi roca, mi refugio. La fortaleza en la que me pongo a salvo. Tu que eres el mismo ayer, hoy y siempre. Señor tu que permaneces con tu mirada en mi, independientemente de lo que yo pueda vivir. Tu mi guardián que no duermes ni dormitas, que conoces toda mi historia y mi pasado, y aún asi te has fijado en mi. No cuando sabía de ti, no cuando me conocía más o menos a mí mismo, no cuando tenía esperanza y sabía de tu amor, sino más bien cuando a los ojos del mundo era la roca que había sido deshechada, cuando no tenía esperanza, cuando vivía sin Dios y perdido, ahí tu creíste en mi, en mis posibilidades. Doy gracias a mi Dios que se ha fiado de mi hasta el punto de ponerme a su servicio. A mi que en otro tiempo vivía sin Dios y perseguí a la Iglesia, y a los hijos de la Iglesia, con violencia. Pero Dios tuvo misericordia de mi porque no sabía lo que hacía.
MISERICORDIA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario