SEÑOR, TEN PIEDAD...
CRISTO, TEN PIEDAD...
SEÑOR, TEN PIEDAD...
Mi Señor, de mis enemigos líbrame. En ti me refugio, enséñame a cumplir tu voluntad. Porque tu eres mi Dios. Tu Espíritu (que es Bueno) me guíe por una tierra llana.
DAME VIDA, DAME TU VIDA, SEÑOR.
Por tu nombre, consérvame vivo Señor, sácame de la angustia mi Dios.
"Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen. ... YO y el Padres somos uno"
Yo soy el Buen Pastor. No he venido a llamar a justos sino a pecadores, porque no necesitan médicos los sanos sino los que están enfermos. No hay ninguna situación que pueda separarte de este amor que Dios nos ha mostrado por medio de Cristo Jesús, Señor nuestro. Un amor que os colma de la plenitud misma de Dios. Vosotros sois mis amigos, no os llamo siervos sino AMIGOS, porque os he dado a conocer todo lo que he oído a mi padre. Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados y yo os daré descando. Ya sé que no tienes ni plata ni oro, yo sé bien de quién me fío.Por la misericordia de Dios os lo pido, ofreced vuesstros cuerpos como una hostia viva, santa y agradable a Dios. No os amoldéis a los criterios de este mundo, buscad lo que Dios quiere, lo perfecto. Porque el amor de Cristo nos apremia al pensar que, si uno murió por todos, todos por tanto murieron. Y murió por todos, para que ya no vivan para sí los que viven, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. Así que, en adelante, ya no conocemos a nadie según la carne. Y si conocimos a Cristo según la carne, ya no le conocemos así. Por tanto, el que está en Cristo, es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo". 2Cor 5,14-17
Hasta las dificultades nos llenan de alegría...Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
5:2 por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
5:3 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia;
5:4 y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;
5:5 y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
5:6 Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.
5:7 Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno.
5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
Qué poder tan humilde y tan grandioso el de la oración.
No hay comentarios:
Publicar un comentario